¿Es sano revisar el teléfono móvil de la pareja?

La pregunta quedó abierta más allá de los datos estadísticos del punto anterior y bien vale la pena seguir profundizando. Aunque claro, en esta ocasión focalizando la atención en el teléfono, la principal víctima de los actos de espionaje entre parejas.


Está claro que opciones para tomar el teléfono de la pareja siempre habrán. Además hay una sensación compartida por las personas que se da con base en el dicho popular “el que busca encuentra”, motivando así a que se intente encontrar en el teléfono alguna prueba de infidelidad, mensajes indebidos para alguien que está en medio de una relación, etc.


De acuerdo con la psicóloga Mila Cahue del Centro de Psicología Álava Reyes, lo más adecuado es optar por otros medios para obtener la información que se desea conocer, antes de revisar el teléfono de la pareja. Esto se debe a que aunque se esté en una relación, los espacios personales son fundamentales para que el vínculo sea sano y por tanto no se vulnere la intimidad del otro.

¿Qué hacer con la curiosidad cuando se sospecha de una infidelidad?

No hay razones para avergonzarse si se siente curiosidad por tener a la mano el teléfono de la pareja para curiosear un poco y así conocer o controlar a la pareja. Es una condición admisible en el mercado de las relaciones humanas.

Ahora bien, lo que sí hay que plantearse con todo el rigor del caso es que espiar el teléfono de la pareja es un acto de inseguridad personal con el que se le falta el respecto a la relación y en particular al otro miembro de la relación.
Utilizar el hack Whatsapp ayuda a nuestro cerebro a descansar ante la preocupación.

Además considera lo siguiente: mensajes como “disfruté mucho lo que pasó ayer”, “me gustaría repetirlo”, “lo pasamos muy bien ayer”, entre otras más, son frases que pueden parecer comprometedoras pero que quizá no significan lo que alguien descontextualizado va a pensar en cuestión de segundos.

¿Qué hacer si se encuentra algo comprometedor al revisar el teléfono de la pareja?

En el caso hipotético que se espíe un poco el móvil de la otra persona y se encuentre algo los pasos a seguir deben ser bien pensados.

Es posible que sea difícil hablarlo de frente porque se trata de una formación que se ha obtenido por medio de un método indebido. Lo más conveniente en estos casos de acuerdo a los expertos es que si la información es sutil, pero clara, la relación de pareja tiene que ser replanteada para poner las cartas sobre la mesa y decidir en conjunto.

A su vez, rebelar que se ha descubierto algo en el teléfono de la pareja puede hacer que el enojo fluya saliéndose de control, un motivo más para que el otro desconfíe más de la relación. En ese sentido lo más sano para algunos es continuar actuado como si no se supiera nada y esperar por el momento indicado para dejar que todo salga de una sola vez.

Conclusiones sobre el espionaje de pareja

Más allá de todos los casos que se han ido mencionando hasta el momento, hay un punto clave por resaltar y que quizá puede olvidarse al leer tanta información sobre el espionaje de pareja.

La posesividad del amor y los celos como consecuencia son las dos variables clave a pensarse por quien se encuentre tentado a revisar el teléfono de su pareja para curiosear en búsqueda de información secreta.

El amor en ese sentido tendría que pasar a otro tipo de perspectiva en la que no se trate de un sentimiento enfermizo atravesado por el egoísmo y la desconfianza sino por compartir experiencias, sentimientos y emociones con quien se ama.

En cuanto las bases de una relación de pareja alcancen un estado como el ya descrito las intenciones de espiar a la pareja, ya sea por medio de su teléfono o cualquier otro medio van a ir descendiendo poco a poco.


En conclusión, como dice la ya citada psicóloga, no importará si se descubre a la pareja in fraganti o si es uno mismo quien lo confiesa. En realidad es la situación la que hace que la pareja termine. Lo mismo ocurre con el espionaje de pareja, una muestra de que algo no va bien.

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